(Dykinson, 2026). Martín Barba, José J.

Resumen
Los Reyes Católicos pusieron mucho empeño y cuidado en la elección de sus consejeros. En este círculo de personas destacadas por su eficacia y eficiencia, su talento y capacidades al servicio de los monarcas, sobresalió el cordobés Martín Fernández de Angulo (c. 1460-1516). Varios factores allanaron su acceso a los círculos de poder. El primero su linaje, miembro de una familia destacada en las élites municipales. El segundo, su condición de canónigo del cabildo catedralicio cordobés. El tercero, su capacidad intelectual, que lo llevó a la universidad de Salamanca. El cuarto, su valía personal y su ambición política, que lo convirtieron en un letrado profesional –doctor in utroque iure– rápidamente valorado en la Corte. Todos estos factores junto con su lealtad a los monarcas le llevaron a recorrer un vertiginoso cursus honorum: inquisidor, miembro del Consejo de la Inquisición, del Consejo de príncipe Juan, del Consejo Real y presidente de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. En su carrera eclesiástica igualmente ascendió hasta llegar a ser obispo primero de Cartagena y luego de Córdoba. Angulo fue inquisidor, cortesano, diplomático, clérigo, humanista, bibliófilo, promotor artístico y mecenas literario pero, ante todo, un alto funcionario de la monarquía identificado completamente con el plan político de los monarcas. Este estudio se completa con una colección documental integrada por ciento cuarenta piezas documentales, inéditas en su gran mayoría.